Cartas Abiertas

Errores de diseño que nos salen caros.

A partir del debate abierto con “Chile no es un país chico” aparece algo más profundo.
Hemos leído con atención los cientos de comentarios y hay algo valioso en ellos: una sabiduría ponderada. Ni agrandarnos con arrogancia, ni achicarnos por temor.
El problema no es el tamaño. El problema es cómo nos estamos diseñando.
Chile tuvo —y aún tiene— una herencia cultural de equilibrio: saber cuál es su lugar en el mundo, actuar con sentido de realidad, sin soberbia, pero también sin timidez.

Hoy, sin embargo, cometemos errores de diseño en ambos extremos.

Errores por agrandarnos:
• creer que podemos prescindir de los expertos
• imponer reglas antes de estar preparados
• confundir ideología con buen diseño
• generar permisos tan lentos que destruyen ventajas reales.

Errores por achicarnos:
• repetir que “Chile es chico”
• exportar recursos en vez de diseñarnos como país plataforma
• perder ventajas como la energía barata al no localizar producción
• confundir estabilidad con estrategia y crecimiento.

Chile tiene un rol relevante en el nuevo orden global, pero no debe imponerse exigencias absurdas que el 80% del mundo no se impone.

Eso no es virtud: es desubicación de diseño.

El desafío es claro:
hacernos cargo del espacio que ocupamos, con objetividad, ponderación y buen diseño institucional.
Esta publicación abre una serie sobre esos errores y sobre cómo corregirlos sin arrogancia ni timidez.

El futuro no se espera.
Se diseña.

¿Qué error de diseño te parece más costoso hoy para Chile?